jueves, 15 de octubre de 2009

Insomnio eterno




El día comenzó, la luz que entraba por las hendiduras de la persiana logro despertarlo, había despertado muchas veces esa noche, pero el sol era la señal de que seria la ultima.
Combatiendo el frió de la mañana se deslizó de la cama al baño para lavar su cara a fin de poder despertarse de una vez por todas, y que esa duermevela de la que fue víctima la noche anterior se borrase de su reflejo. Justo ahí cuando se miró al espejo con su cara empapada pudo ver el otro lado del mundo, ese mundo del otro lado del espejo y en un flash todo lo vivido horas atras golpeó su cabeza...
Se sintió pequeño en la inmensidad del planeta, se sintió desprotegido al frió de la mañana, a la ferocidad del mundo de afuera. Estaba indefenso, con la guardia baja, no lo vio venir, no lo pudo detener, el espíritu frió del miedo se coló por sus poros...nada volvería a ser igual desde ese momento.
El miedo le provoca inseguridades en lo que antes parecía seguro, el miedo a perder lo confunde hasta el punto de no saber que era lo que necesitaba, no supo pensar, solo pudo sentir...y sintió miedo. Degustó el pánico de sentirse solo e indefenso, su cerebro nunca pudo ayudar a razonar lo que no tenia razón. Comprendió muchas cosas, algunas las aceptó, algunas las paso por alto, pero en un gran deja vu, su corazón volvió a boicotear la lógica. No había mas lógica, no quedaba mas por decir, no quedaba ahí nada por explicar, ya nada era igual, ya nada era normal, y aunque nunca lo fue, ya no tenia el control aparente, el miedo corto las riendas del alma y el alma solo se dedicó a sentir, y solo sentía miedo, sentía que este cubría de nubes la luz de la mañana. Aterrorizado volvió a la cama, no quería despertar, no quería dejar aquel sueño que lo hacia feliz, dormir le haría bien, solo esa utopía le podía hacer bien....
Pero no la encontró, no había nada ahí de lo que pudiese aferrarse, el miedo había dejado jabón en sus manos y todo se deslizaba sin poder asirlo.
En el ultimo momento de lucidez decidió hacerlo, decidió encerrar al miedo en un descuido, le cerro las puestas de corazón, sacrifico el puño palpitante y lo transformo en cárcel, tapió las ventanas, condeno las puertas al olvido...
Hoy sigue envuelto en sus colchas, trata de sellar su corazón para q el miedo no lo invada, pero sabe que el miedo devorará lo único q tiene, y hoy...hoy esta tratando de vencerlo, no quiere perder mas, no quiere estar lejos de la utopía, solo necesita valor, pensar y decidir...hoy va a buscar dentro de su corazón eso que le hace bien antes de que el miedo lo devore.

·Sebaz·

martes, 5 de mayo de 2009

Moiré


Reflejos inconstantes de un precario amanecer, las nubes tiñen la luz dejando un presente difuso en las lineas oníricas de este despertar. Se vuelve difícil diferenciar realidades en esta segmentación de un tiempo azulado que se escurre entre las manos de un instante irrecuperable. Los ojos poco a poco se acostumbran a la confusión y la mente va anclando en el ayer las decisiones que te ataron a un pasado sin futuro, a una realidad propia que te consumió la sensatez y que trazan sus propias lineas en este moiré.
Sensaciones que no van a avanzar, situaciones y sonrisas que se erigirán como un islote en el océano del tiempo. y acá me ves, naufragando lejos de tu costa, hacia un faro allá en el horizonte, hacia una luz que no tema regalar el calor que se necesita para abrigar los calados huesos en estos inviernos matinales.
Avanzo entre las aguas de esta geografía asimétrica que me conduce por el incierto, pero fascinante sendero de la vida repartiendo pétalos de rosas y de sal, recorriendo incansablemente y viviendo así cada segundo en un presente efímero que construirá el pasado y los cimientos de un futuro que no se conoce hasta el instante en que miramos atrás y vemos esos antiguos futuros anclados en el edificio de la existencia, dándole forma a lo que somos ahora, justificando tantas cosas, incomprendiendo tantas otras.
Decisiones que se toman a cada segundo, elecciones de existencia que nos llevan a por un afluente distinto, un diferente recorrido aguas abajo, bifurcaciones y espirales que nos llenaran de dudas y certezas, que nos convidaran con vinagre y miel, que nos llenaran de vacíos o nos rebosaran de llenos, pero al fin y al cabo es lo que seremos, sabias consecuencias de cada acto que cometemos, de cada sonrisa que damos o negamos, de cada corazón que rompemos, de cada abrazo con el que abrigamos un alma.-