Tan lejos y tan cerca, un camino de regreso a ningún lado, la verdad que demora los instantes que la falacia alimenta. Recuerdos de efímeros placeres, refugios de besos que escaparon al frío y la intemperie, sensaciones de vacío, acompañadas por los sueños inconclusos de una noche de otoño.Imagenes sueltas y escasas que de alguna manera se arremolinan en mis sueños, haciéndome sentir la extrañeza de haber vivido simplemente dentro de una sensación, sin nada táctil, sin nada a que recurrir en busca de un recuerdo aferrado, ningún registro veraz de que esto aconteció. El universo nunca se enteró del choque de nuestros mundos, las personas caminan sumergidas en sus vidas, sin siquiera prestar atención a los rostros que ya no están.
Hoy siento que no queda mas que viento, un viento que apagó todo cuanto había y congeló los corazones, que no dejó vivir la efímera llama que comenzaba a nacer y que solo sobrevivió una pequeña eternidad, tan pequeña que hoy sigo preguntándome si exististe en realidad o solo fuiste un espejismo de mis ganas de estar bien.-
Hoy siento que no queda mas que viento, un viento que apagó todo cuanto había y congeló los corazones, que no dejó vivir la efímera llama que comenzaba a nacer y que solo sobrevivió una pequeña eternidad, tan pequeña que hoy sigo preguntándome si exististe en realidad o solo fuiste un espejismo de mis ganas de estar bien.-
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