viernes, 14 de marzo de 2008

La agonía de Ilusiones


Cuando la conocí ya estaba ahí, sentada en el banco de siempre, con la mirada perdida en un horizonte que parecía mas lejano que el que todos vemos, tan inexpresiva como cualquier piedra en la que buscaras reflejarte. Nunca había pasado por ahí antes, pero desde ese día me cautivo la curiosidad por saber quien era esa joven.
Un viajante me contó una vez que se llamaba Ilusiones y que siempre estaba ahí esperando, pero que él no sabia que ni a quien. Me dijo que hablara con la habitante mas anciana del pueblo: Doña Esperanza. Allí en la humilde casa de Doña Esperanza me senté a escuchar la historia de Ilusiones por primera vez.
Ilusiones era una niña que jugaba libremente y corría por los verdes campos, tenia amigos y era muy feliz compartiendo con ellos las horas y los días. Un día Ilusiones se sentó en un banco a atarse los cordones y mientras miraba al suelo una sombra oculto su sol matinal. Cuando levantó la vista se encontró con lo que nunca pensó, ahí estaba él, ahí estaba Incertidumbre mirándola y sonriendo. Desde ese día Ilusiones e Incertidumbre jugaron y corrieron juntos por las calles y los campos, treparon arboles, volaron en las alas de Incertidumbre,libres, se sentaron entre las flores, se regalaron caricias y besos.
Un día Incertidumbre no asistió al lugar de encuentro, pero mando una mariposa con un mensaje para que Ilusiones supiera que no iba a ir, Ilusiones entristeció, pero sabía que Incertidumbre estaba pensando en ella. Las cosas siguieron su curso y también crecieron las ausencias de Incertidumbre: planes que no se concretaban, encuentros que no podían ser; pero Ilusiones creía en Incertidumbre, quería creer que solo eran hechos fortuitos, que Incertidumbre podía adaptarse a volar con ella.
El tiempo pasó y todo se volvió mas gris, una noche Incertidumbre decidió volar en otra corriente de aire siguiendo a las nubes que siempre lo acompañaban, pero prometió a Ilusiones volver por ella, visitarla y salir a respirar el mismo aire juntos cada tanto, aunque ya no como antes, quería vivir su libertad. Ilusiones volvió a creer una vez más, ella no entendía por que lo hacía pero siempre esperaba que esa vez fuese distinto, que esa vez Incertidumbre no cambiara de rumbo a mitad de camino, pero nunca fue así, Incertidumbre seguía libre y hacía lo que el clima dijese. Siempre cambiante, nunca concreto, siempre indeciso....
Pasó el tiempo y las promesas de Incertidumbre de volver fueron menos certeras, y como siempre cambiantes y débiles.
Desde ese día Ilusiones esta sentada siempre en aquel banco donde lo conoció, ya no sale a correr por los campos ni a jugar con sus amigos, ya casi no come, apenas duerme, no quiere que Incertidumbre vuelva y no la encuentre, aun sigue ilusionada con que Incertidumbre la invite nuevamente a volar, aun quiere poder creer aunque en el fondo sabe que nada cambiará, que seguirá sentada sola en aquel banco donde un soleado día de agosto la conocí.-

·Sebaz·

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ay, es hermoso. Es una mezcla entre la historia esa de que los sentimientos juegan a las escondidas y "Penélope".

Te quiero che,
que tus alas no se corten,
que no se nuble tu vista,
que puedas disfrutar cada día
que tengas luz.
Qué poético me salió.

Anónimo dijo...

la puta madre me mando un poema de la concha de la lora para olvidarme la firma y que quede anónimo, ni a palos, fui yo, salió de ésta cabecita, eh, eh, el crédito es mío, y si me quieren dar un premio por semejante beshesa me contactan a mí.

Sophie

Anónimo dijo...

me hiciste llorar =$
es mui pero mui lindo,
lo juro :)


Jesss

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

Es hermoso! :)
y mas que hayas elegido a la palabra "ilusión" como personaje principal sin dudas es una de las q mas me gusta e identifica, tranquilamente podria ser esa ilusa niña mas de una vez...
Muy lindo.
Saludos Sebastian.

*Dai