lunes, 31 de marzo de 2008

Ambigüedades I: Love/Hate

Amor: deslumbrante exposición de sentimientos que condensan vivencias y momentos que compartimos con esa persona, sensaciones de bienestar eterno que nos llenan y nos elevan a un cielo donde nada es malo, donde todo es perfecto.
Enamorarse de esa persona que estuvo siempre ahí, pero que no habíamos encontrado antes, mirar en esos ojos que reflejan esa felicidad con la que soñamos, recibir la misma mirada del otro lado, miles de palabras que tratan de salir para explicarle todo lo que te pasa pero solo salen dos: "te amo". Es tan simple y tan lleno de todo decirlo así, nada puede superar ese instante, nada te puede hacer sentir mas grande que esa eternidad que dura una mirada enamorada.
Es lo mas hermoso vivir en ese mundo donde nada importa, donde todo se arreglará mientras nos tengamos el uno al otro, donde nada nos podrá hacer mal, donde solo baste estar sentados sobre el pasto mirando al cielo y sintiéndonos dichosos de estar ahí abrazados, compartiendo el mismo aire, compartiendo ese tiempo que parece infinito...pero si algo me ha enseñado la vida...es que no hay nada eterno, y el amor...el amor es una de las cosas que son propensas a engañarnos con su eternidad.
Alguien dijo que el amor es eterno mientras dura y yo creo que es así, porque las cosas siempre terminan, porque eso que parecía tan hermoso está tan dentro tuyo que con un solo cambio de rumbo, un "ya no siento eso por vos" es suficiente para destrozar todo, para arrasar con un pequeño universo que parecía feliz, para desatar una catástrofe inesperada que surge desde el corazón, que mientras confunde a la mente, se aprovecha para desgastar el alma y para alimentar algo que no creíamos poseer, sentimientos de desazón, de odio, de intolerancia, hechos que van alimentando el abismo y crea insalvables distancias, actitudes que opacan la conciencia y desatan los celos, los reproches, el desengaño y la ira. Todo esto en medio de una tormenta que no parece pasar, pero que pasará, porque todo se termina y ese paso del amor hacia el odio es de fácil caminar, pero de difícil soportar...


·Sebaz·

Mi compañera eterna

Hoy soñé con ella, parecía de esos sueños en los que se te revela algo que no es común preguntarse, pero no me puedo engañar, su presencia estuvo rondando mi mente. Hoy soñé con esta dama, la última dama, esa que me llevará por el paseo eterno que conlleva al fin. No me pareció vengativa como algunos piensan, no le tuve miedo, no se lo tengo, no puedo negar que la he dejado de lado en mi vida y que solo ultimamente me he puesto a pensar en ella desde un lado reflexivo, ella es mi compañera incansable, siempre a mi lado aguardando el momento oportuno para tenderme su mano y llevarme en mi último viaje. La he visto rondar el mundo como siempre, pero cada vez veo mas crudeza en su mirada, menos piedad, mas trabajo para ella. Últimamente la he visto cerca, no de mi sino en mi entorno, se huele de alguna manera y tal vez eso me ha hecho pensarla y por supuesto aceptarla y respetarla, es una dama que no se sonroja ni acepta cumplidos, pero aun así muchas veces es tentadora cuando carecemos de la conciencia que nos impulsa a apartarnos de ella. Un día vendrá a mi la delicada muerte, un día esta dama me visitara por fin, solo espero tener todo el equipaje en orden, mi mente en consenso con muchas cosas que ahora me agobian y la satisfacción de haber hecho lo que hice sin mayores remordimientos.
Mientras tanto tengo mucho que recorrer, mucho que ver, mucho que sentir, pero no puedo olvidar que ella esta ahí, siempre al final del camino para recordarme que todo lo que tengo es prestado, que nada me llevaré, que solamente seré un puñado de momentos felices y otros no tanto, que lo único que quedara es una biografía de una existencia cargada de miles de cosas y donde se omiten muchas otras, porque en el equipaje siempre llevamos lo mejor que tenemos, pero también cargamos ese bolso que contiene eso que queremos olvidar.
Un día llegará con ese par de ojos que me conducirán al descanso eterno.-

·Sebaz·


PS: Dedicado a la memoria de Olga, una gran mujer que vivió una gran vida y que esta dama finalmente la invito a recorrer el último camino.

viernes, 14 de marzo de 2008

La agonía de Ilusiones


Cuando la conocí ya estaba ahí, sentada en el banco de siempre, con la mirada perdida en un horizonte que parecía mas lejano que el que todos vemos, tan inexpresiva como cualquier piedra en la que buscaras reflejarte. Nunca había pasado por ahí antes, pero desde ese día me cautivo la curiosidad por saber quien era esa joven.
Un viajante me contó una vez que se llamaba Ilusiones y que siempre estaba ahí esperando, pero que él no sabia que ni a quien. Me dijo que hablara con la habitante mas anciana del pueblo: Doña Esperanza. Allí en la humilde casa de Doña Esperanza me senté a escuchar la historia de Ilusiones por primera vez.
Ilusiones era una niña que jugaba libremente y corría por los verdes campos, tenia amigos y era muy feliz compartiendo con ellos las horas y los días. Un día Ilusiones se sentó en un banco a atarse los cordones y mientras miraba al suelo una sombra oculto su sol matinal. Cuando levantó la vista se encontró con lo que nunca pensó, ahí estaba él, ahí estaba Incertidumbre mirándola y sonriendo. Desde ese día Ilusiones e Incertidumbre jugaron y corrieron juntos por las calles y los campos, treparon arboles, volaron en las alas de Incertidumbre,libres, se sentaron entre las flores, se regalaron caricias y besos.
Un día Incertidumbre no asistió al lugar de encuentro, pero mando una mariposa con un mensaje para que Ilusiones supiera que no iba a ir, Ilusiones entristeció, pero sabía que Incertidumbre estaba pensando en ella. Las cosas siguieron su curso y también crecieron las ausencias de Incertidumbre: planes que no se concretaban, encuentros que no podían ser; pero Ilusiones creía en Incertidumbre, quería creer que solo eran hechos fortuitos, que Incertidumbre podía adaptarse a volar con ella.
El tiempo pasó y todo se volvió mas gris, una noche Incertidumbre decidió volar en otra corriente de aire siguiendo a las nubes que siempre lo acompañaban, pero prometió a Ilusiones volver por ella, visitarla y salir a respirar el mismo aire juntos cada tanto, aunque ya no como antes, quería vivir su libertad. Ilusiones volvió a creer una vez más, ella no entendía por que lo hacía pero siempre esperaba que esa vez fuese distinto, que esa vez Incertidumbre no cambiara de rumbo a mitad de camino, pero nunca fue así, Incertidumbre seguía libre y hacía lo que el clima dijese. Siempre cambiante, nunca concreto, siempre indeciso....
Pasó el tiempo y las promesas de Incertidumbre de volver fueron menos certeras, y como siempre cambiantes y débiles.
Desde ese día Ilusiones esta sentada siempre en aquel banco donde lo conoció, ya no sale a correr por los campos ni a jugar con sus amigos, ya casi no come, apenas duerme, no quiere que Incertidumbre vuelva y no la encuentre, aun sigue ilusionada con que Incertidumbre la invite nuevamente a volar, aun quiere poder creer aunque en el fondo sabe que nada cambiará, que seguirá sentada sola en aquel banco donde un soleado día de agosto la conocí.-

·Sebaz·

jueves, 6 de marzo de 2008

Un día como cualquier otro


Él estaba sentado como siempre, hundido en su aterciopelada ilusión, como todos los días, como pareció haber sucedido desde el principio de la existencia. Su mente se encontraba enfrascada en un trivial debate dialéctico, solo un par de enunciados por vez, pero que lo ocupaban como siempre en esas noches en las que no había demasiado en que pensar, y como cualquier día que pudieras pasar a observarlo, tan inmutable, tan igual, sumergido en un ritual que se renovaba cada vez que el espiral del tiempo le construía un nuevo día al calendario.
Allí estaba él, allí recibía los constantes mensajes cifrados en dualidad de variables, con combinaciones exactas, allí su mente día a día, noche a noche, los descifraba y les regalaba un sentido. No era nada extraordinario en realidad, es más, muchas (demasiadas) personas tienen la habilidad de hacerlo, él lo sabía, pero no lo iba a dejar por eso, era su forma de ver morir los segundos y no parecía afectarle ni tener otro sentido. Todo era siempre de la misma forma lineal. "-hola ¿como estas?", "-bien, ¿y vos?", cruces habituales de mensajes trillados. Siempre la misma pregunta, siempre la misma respuesta. No parecía tener otros matices, mensajes desconocidos q se intercambian por otros con la misma apariencia, la mayoría vacíos y sin otro fin que codificarse y ser decodificados.
Ella llegó un día ¿o una noche? a él le era difícil diferenciarlas, llegó haciendo la misma pregunta que tantas veces había recibido. La respuesta no causo conmoción en su mente, fue la misma de siempre con la misma imprecisión, pero que a partir de ese momento cambiarían como nunca sus debates dialécticos, todo cambia en algún momento, todo se transforma, aunque hay pocos que se enteran de eso. Ese día nadie se entero, ni siquiera él se percató, ni ella lo supo ( aunque luego creyó que si).
El tiempo continuó enrollándose en su infinito torbellino ascendente llevándolo a él y a sus hábitos, las hojas cayeron de los débiles arboles, pero sorpresivamente la primavera llego a su universo antes que a los demás lugares. Ya no estaba sentado en un trono absurdo, era libre, podía volar en las alas de una promesa que lo invito a volar. En un principio el temor a las alturas lo hizo dudar, ya se había golpeado lo suficiente no hacía mucho, pero las alas lo convencieron, no había cielo que no pudiesen alcanzar juntos. Él ya no pensaba en malgastar sus segundos, solo pensaba en lo bien que le hacia sentir el aire en su rostro, esas alas finalmente lo hacían feliz...o eso parecía...
Él nunca supo como sucedió, no lo vio venir, el cielo cambió. Ella lo sintió, tenia idea de lo que pasaba y no supo como decírselo, solo dudo...
Él simplemente vivió las cosas, escucho el trueno en una nube cercana, sintió el relámpago golpear su pecho, sus temores se volvieron concretos, la caída era una vívida realidad.
Hoy...Hoy se encuentra sentado allí donde siempre, arrellanado en una desgastada y maltrecha ilusión, hoy se sume en incontables debates cifrados otra vez. Hoy ella lo encuentra cada día allí y cada día le hace la misma pregunta con la que cambió su suerte, pero ya nada es como antes, hoy él dirá "-bien, ¿y vos?", él hoy mentira su respuesta porque no esta "bien" esta....diferente, pero lo hará y continuará sumido en su gris trono sin corona mientras una parte suya seguirá cayendo, tal vez esperando ser rescatado por esas alas confundidas o tal vez aguardando el impacto final.-

·Sebaz·