Enamorarse de esa persona que estuvo siempre ahí, pero que no habíamos encontrado antes, mirar en esos ojos que reflejan esa felicidad con la que soñamos, recibir la misma mirada del otro lado, miles de palabras que tratan de salir para explicarle todo lo que te pasa pero solo salen dos: "te amo". Es tan simple y tan lleno de todo decirlo así, nada puede superar ese instante, nada te puede hacer sentir mas grande que esa eternidad que dura una mirada enamorada.
Es lo mas hermoso vivir en ese mundo donde nada importa, donde todo se arreglará mientras nos tengamos el uno al otro, donde nada nos podrá hacer mal, donde solo baste estar sentados sobre el pasto mirando al cielo y sintiéndonos dichosos de estar ahí abrazados, compartiendo el mismo aire, compartiendo ese tiempo que parece infinito...pero si algo me ha enseñado la vida...es que no hay nada eterno, y el amor...el amor es una de las cosas que son propensas a engañarnos con su eternidad.
Alguien dijo que el amor es eterno mientras dura y yo creo que es así, porque las cosas siempre terminan, porque eso que parecía tan hermoso está tan dentro tuyo que con un solo cambio de rumbo, un "ya no siento eso por vos" es suficiente para destrozar todo, para arrasar con un pequeño universo que parecía feliz, para desatar una catástrofe inesperada que surge desde el corazón, que mientras confunde a la mente, se aprovecha para desgastar el alma y para alimentar algo que no creíamos poseer, sentimientos de desazón, de odio, de intolerancia, hechos que van alimentando el abismo y crea insalvables distancias, actitudes que opacan la conciencia y desatan los celos, los reproches, el desengaño y la ira. Todo esto en medio de una tormenta que no parece pasar, pero que pasará, porque todo se termina y ese paso del amor hacia el odio es de fácil caminar, pero de difícil soportar...
·Sebaz·
